5 mitos y 5 verdades sobre las casas prefabricadas

En estos últimos años se está hablando mucho de la construcción de viviendas prefabricadas o modulares, sin conocimiento pleno en muchas ocasiones de las características intrínsecas del propio sistema. La construcción industrializada ha avanzado a pasos agigantados durante estas últimas décadas y, para ello, no sólo se han mejorado calidades, sino también procesos que implican una mejoría notable en el resultado final de la construcción. Si bien es cierto que cuando oímos hablar de construcción prefabricada, aún se asocia a las ya conocidas casetas de obra, barracones escolares, etc., nada tiene que ver con lo que actualmente se está haciendo en general, en este sector.

Queremos apuntar que no todo lo que se denomina vivienda modular o casa prefabricada cumple con la normativa vigente, y por eso en este post hablaremos sobre lo que nosotros consideramos viviendas modulares de calidad, desarrolladas por arquitectos especializados en esta tipología de edificios, y tipificadas como bienes inmuebles.

5 verdades y 5 mentiras sobre las casas prefabricadas

En Neoblock conocemos perfectamente cuáles son las virtudes y los pocos pero posibles inconvenientes de construir de forma industrializada. Nuestro equipo lleva más de 30 años dedicado exclusivamente al sector de la construcción prefabricada, desarrollando y entregando proyectos llave en mano de diversa índole, entre otros, viviendas modulares exclusivas en todo el territorio nacional. Sabemos bien de lo que hablamos y, por eso, hoy pretendemos desmentir muchos mitos sobre este sistema constructivo y arrojar luz sobre un mercado en auge pero en realidad aún desconocido para muchos públicos. ¿Son más baratas las casas modulares? ¿Aguantan bien las inclemencias del tiempo? ¿La calidad es peor? ¿Son más eficientes? Interrogantes que vamos a resolver en estos 10 tips.

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5 mitos sobre vivienda modular

“El precio está muy por debajo de la construcción tradicional”

Esta es una frase que nos cansamos de oír continuamente cuando hablamos de casas o edificaciones prefabricadas en general y que queremos desmentir. Las viviendas modulares cumplen, al menos las nuestras, el CTE (Código Técnico de la Edificación) lo que implica que poseen las mismas garantías constructivas que las tradicionales. Los materiales y sistemas empleados son de la misma calidad o superior a los de una construcción convencional lo cual evidentemente influirá directamente en el precio final. Si a esto le sumamos que hacemos la entrega de la casa en mucho menos tiempo, es prácticamente imposible que las casas modulares sean más económicas. Si esto ocurre, normalmente hay que pensar que las calidades son más bajas y que no se cumplen las normativas exigidas y, por tanto, ya hablamos de otro tipo de casas.

“Las calidades son muy inferiores a las empleadas en viviendas tradicionales”

Como acabamos de decir, el CTE no permite el uso de materiales y sistemas con calidades inferiores a un estándar marcado. Por tanto, en ningún caso la calidad de la vivienda será inferior que la de una de ladrillo. Como mínimo, las características serán iguales, aunque normalmente siempre se fabrican con mejores parámetros de aislamiento y confort. Trabajamos con materiales técnicamente más modernos y eficientes, aplicando controles de calidad en fábrica y terminando la vivienda prácticamente en su totalidad antes de ser transportada hasta la ubicación final, donde se lleva a cabo la operación de ensamblado de módulos y conexionado de instalaciones. De esta forma reducimos al mínimo los problemas que surgen en las obras, lo que repercute directamente a la calidad de la construcción.

“Las viviendas modulares son menos sólidas y más efímeras que las tradicionales”

Ni una cosa, ni la otra. A nivel estructural, las viviendas industrializadas se calculan teniendo en cuenta el movimiento producido por el transporte, por lo que normalmente se sobredimensionan para soportar estos esfuerzos dinámicos, lo que redunda unas estructuras más robustas de lo habitual. A nivel de materiales, se utilizan componentes habituales en la construcción tradicional y otros más sofisticados que aportan los requerimientos técnicos necesarios para una vivienda modular, pero siempre materiales homologados y con sellos de calidad, obteniendo una elevada durabilidad y solidez y permitiendo aportar las garantías que exige la LOE (Ley de Ordenación de la Edificación).

5 verdades y 5 mentiras sobre las casas prefabricadas

“Son fácilmente instalables y no es necesario estar en posesión de licencia y proyecto de obra”

De nuevo una afirmación que lleva a crear mucha confusión. Puesto que fabricamos bajo el CTE, es absolutamente imprescindible que un arquitecto desarrolle un proyecto de construcción, que nos permitirá solicitar las licencias y permisos pertinentes que requieren las administraciones públicas en cualquier punto de nuestro territorio. Sin embargo, si lo que el cliente demanda es una construcción para suelo rústico, o no urbanizable, hablamos entonces no ya de una vivienda, sino de otro tipo de construcción prefabricada que poco tiene que ver con el concepto que la mayoría tenemos de vivienda.

“La fabricación es estandarizada”

Esto ocurre en países como Japón o EE.UU. donde más del 40% de las viviendas son prefabricadas. Si existe demanda para ello, se pueden generar procesos de trabajo en cadena que permiten una estandarización de diferentes modelos de casas, de forma que esto repercutiría directamente abaratando costes sin perder calidad en la construcción final. Hoy por hoy, en nuestro país no existe una demanda de un elevado volumen como para poner en marcha una cadena de montaje y es complicado estandarizar modelos por la diversidad de normativa a nivel local y autonómica.

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Y ahora las 5 verdades sobre las casas prefabricadas

“Las casas modulares están de moda”

Es cierto, sobre todo, desde la última crisis económica que tanto ha afectado al sector de la construcción. Es un mercado en crecimiento muy atractivo tanto para profesionales del sector como para particulares que buscan otra forma de construir su casa, con más rapidez, menos incertidumbres, más control y mayor precisión. Para arquitectos, constructores y promotores existen numerosas ventajas añadidas a las que se suman las que el propio sistema aporta per se.  Cada vez son más los profesionales que confían en construir modular y apuestan por el sistema como el futuro de la construcción. Y para el cliente final, la calidad, la rapidez y la flexibilidad son las principales ventajas que obtienen cuando encargan su futura vivienda.

“Tu vivienda llave en mano en tan sólo 4 meses”

Es una media de la duración del proyecto que, evidentemente, dependerá de varios factores, principalmente de la complejidad del mismo. Los plazos en construcción modular nada tienen que ver con los tiempos que se manejan en construcción tradicional. El sistema nos permite trabajar dentro de fábrica y en paralelo llevar a cabo la urbanización y cimentación del terreno, ganando así meses de adelanto. Esto es algo inviable en construcción tradicional.

5 verdades y 5 mentiras sobre las casas prefabricadas

“Las viviendas modulares pueden ampliarse o reubicarse en el futuro”

Las necesidades de las personas cambian con el paso de los años. La ventaja es que el sistema modular permite dejar preparado el proyecto para una futura ampliación o modificación en caso de que las necesidades del cliente varíen. Son viviendas que se pueden transportar en un futuro a otra ubicación aunque por supuesto, conllevará una serie de gastos de desmontaje, transporte y montaje.

“Pueden ser hipotecadas igual que una vivienda de ladrillo”

Como ya hemos hablado, al cumplir el CTE y seguir con todo el procedimiento habitual a nivel legal de una construcción, las casas prefabricadas adquieren la tipología de bienes inmuebles igual que cualquier casa tradicional y por ello, los procesos de financiación son exactamente iguales. Puede construirse una vivienda modular tras comprar una parcela, a través de un crédito autopromotor que te permita disponer de la financiación necesaria para abordar todos los gastos.

“Son sostenibles y mucho más eficientes en términos energéticos”

El procedimiento de producción en fábrica supone un ahorro de costes energéticos, un mayor control de residuos y una menor movilización de recursos. Todos estos factores hacen que el sistema industrializado sea más sostenible que el tradicional. Además, el impacto sobre el lugar de instalación de la vivienda es mucho menor por el reducido tiempo de ejecución, lo que disminuye notablemente los daños y molestias a los residentes en la zona. El desarrollo técnico previo al inicio de fabricación siempre se encamina hacia la eficiencia en todos los sentidos, marcando desde el primer momento las pautas de materiales a utilizar, en el formato más adecuado para reducir el nivel de residuos, los niveles de aislamiento y confort deseados, la minimización de puentes térmicos y acústicos,  etc.

 

Esperamos que este post haya resulto algunas dudas que nuestros lectores, clientes y colaboradores puedan plantearse, muchas veces por desinformación o por la mala información existente en el mercado. No obstante, en Neoblock estamos siempre dispuestos a resolver cualquier interrogante que haya podido quedar en el aire.

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2018-02-14T08:23:51+00:00 noviembre 20th, 2017|Construcción modular, Edificación residencial|0 Comentarios
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